La Semana Santa es una de las más importantes fiestas religiosas para los cristianos. Se inicia con el Domingo de Ramos  y culmina con el Domingo de Pascua, que significa Nacimiento y Resurrección.

Durante Semana Santa se celebran en distintos lugares del mundo procesiones religiosas, así como celebraciones litúrgicas. Las costumbres del Domingo de Resurrección varían en todo el mundo cristiano, pero la decoración de los huevos de Pascua es algo común en el mundo occidental.

El intercambio de huevos de Pascua de chocolate es muy extendido en Polonia, Alemania, República Checa, Eslovaquia, Italia, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Uruguay, Perú, Chile y en ciertas zonas de México, viene celebrándose desde hace poco más de 8 siglos.

El hecho de asociar el huevo a la fertilidad  y por coincidir la Pascua con la estación primaveral, estación fértil por excelencia, hace que se establezca por toda Europa como símbolo de la Pascua. Ya para las antiguas civilizaciones de Grecia, Persia, China y Egipto, entre otras, el huevo era también el símbolo de vida, la promesa de la vida.


¿Por qué se regalan huevos, conejos y gallinas para las Pascuas?

En la Edad Media, los huevos de Pascua eran de gallina y de pato, y se regalaban a los niños durante las celebraciones. Los cristianos adoptaron esa tradición y, probablemente, la prohibición de comer huevos durante 46 días de penitencia (Cuaresma),

decretada por la Iglesia en el siglo IX, fue lo que hizo tan popular su consumo tan pronto empezaba la Pascua. Los huevos eran guardados durante los días prohibidos, y cuando se terminaba esta etapa de ayuno, se regalaban de unos a otros. Para conservar y mantener frescos los huevos, se bañaban en una fina capa de cera líquida, creando así la costumbre de colorearlos y decorarlos para regalarlos después. A principios del siglo XIX, en Europa, los alemanes, italianos y franceses ya empezaron a hacer huevos a base de chocolate, que contenían regalos en su interior. Las duras prácticas de penitencia y ayuno se suavizaron con el tiempo, pero la tradición de celebrar la Pascua comiendo y regalando huevos todavía perdura.


El conejo no es un invento moderno. Tiene su origen en las celebraciones anglo-sajonas pre-cristianas. El conejo, un animal muy fértil, era el símbolo terrenal de la diosa Eastre, a quien se le dedicaba el mes de abril.

La relación entre el conejo y la Pascua solo tiene explicación con algunas antiguas leyendas. La más común es aquella que relata que en el sepulcro donde fue enterrado Jesús había un conejo que presenció su resurrección. El pequeño animal quiso comunicar la buena noticia y como no podía hablar, se le ocurrió repartir huevos pintados, significado de vida y resurrección por las casas. Es por eso que todos los domingos el conejo de pascua reparte huevos para recordar la alegría de la resurrección de Jesús.

El conejo de Pascua fue introducido en EE.UU. por los inmigrantes alemanes que llegaron al Pennsylvania Dutch Country durante el siglo XVIII. La llegada del “Oschter Haws” se consideraba uno de los grandes placeres de la infancia, equivalente a una visita de Papá Noel en Noche Buena. Los niños creían que si se portaban bien, el “Oschter Haws” pondría huevos de colores.

Los niños construían nidos en lugares apartados o escondidos de la casa, el granero o el jardín para que pusiera sus huevos el conejito. Más tarde empezaría la tradición de construir elaboradas cestas para poner los huevos.

Tips para celebrar o regalar para las Pascuas

Se pueden incluso crear tradiciones familiares, para aquellos que no comulgan con ninguna religión adaptando estas fiestas a las creencias individuales y dándoles un significado propio. Se puede, por ejemplo, regalar huevos como símbolo de agradecimiento a alguien que ha tenido una influencia positiva en nuestra propia vida, repartirse huevos en familia reconociendo por cada uno de ellos alguna virtud de cada uno de sus miembros, elegir algún objetivo a desarrollar durante el año y que el huevo simbolice el proyecto personal por nacer.

Para regalar a los niños: se pueden realizar unas figuras tiernas de conejitos, gallinas, pollitos de foamy y rellenarlos con dulces. Entre los proyectos de nuestra Academia de foamy puedes encontrar un caramelero o dulcero de conejo que es muy lindo y muy fácil para realizarlo. Haz clic acá: http://www.foamyideas.com/proyectos/proyecto-p17-tierno-conejo-dulcero

Los huevos pintados se pueden poner en una canasta decorada con gallina o conejo que sirve como centro de mesa también para las Pascuas. ¿Quieres hacer una? En nuestra Academia de foamy puedes encontrar el videotutorial y el molde para realizarla. Haz clic acá: http://www.foamyideas.com/proyectos/proyecto-p15-practica-canasta-de-gallina-para-huevos

Otra opción es cortar unas ramas de árboles y colocarlos en un florero. Es muy llamativo colgar en los ramos huevos decorados que puede ser huevos reales pintados con los colores vivos, o también se puede hacer de foamy, de papel, de fieltro etc. Para decorar tu casa puedes utilizar cualquier detalle que simboliza la Pascua, por ejemplo imánes de conejo, pollo, o huevo para tu nevera, una corona con flores y/o huevos y/o conejo para la puerta, unos cuadros, forros, manteles con flores y/o huevos y/o conejo etc.

Una actividad muy divertida para realizarla con los niños es "busqueda de los huevos". Alrededor de la casa, o dentro de una habitación, o en un campo verde (en unos nidos de pasto) esconde huevos, conejos o pollitos de chocolate y los niños van a buscarlos. Para recoger los huevos puedes regalar para los niños una canastica. Nosotros te ayudamos a realizarla. Haz clic acá: http://www.foamyideas.com/proyectos/proyecto-p16-2en1-atractiva-canasta-sorpresa-o-centro-de-mesa

Darle a la pascua el significado original o crear el propio son opciones válidas para llenar costumbres, tal vez hasta ahora vacías de sentido y darse y darles a nuestros seres queridos un espacio de reflexión y de unión.